El Silmarillion - Una Reseña

por Sergi Oliva Valls (Barahun)

Pese a que El Señor de los Anillos y El Hobbit son las obras del Profesor más conocidas por el gran público, no son más que dos trabajos puntuales de su vida, dos resquicios por los que poder atisbar el inmenso mundo creado por su imaginación, pero de ninguna manera reflejan toda la inmensidad de su obra y su trabajo. Podríamos decir que de esa inconmensurable creación, Tolkien tomó dos historias individuales, independientes, aunque englobadas sin duda en el mundo de su creación. Estas dos obras, sin embargo, a su vez contienen numerosas referencias a un pasado fantástico, en ocasiones alegre, la mayoría funesto, pero que había existido dando lugar al mundo de esos días y las situaciones que se trataban en esas historias.

Gil-galad era un rey de los Elfos nos recita Sam en El Señor de los Anillos, que, sin apenas conocer nada del pasado, había aprendido mucho de Bilbo, docto para los suyos en la antigua tradición. Más adelante, Aragorn, que había estudiado de joven en Rivendel lo que él llama historia de Los Días Antiguos cuenta a los Hobbits la Historia de Tinúviel, que suena a los oídos de estos como no más que un cuento, pero que realmente es una de las hazañas del pasado de la Tierra Media.

El Silmarillion, nos cuenta esas leyendas de las que hablan los personajes de El Señor de los Anillos, la historia de la Primera Edad y los hechos anteriores a esta a partir de unas joyas llamadas Silmarilli, obra del más dotado de los Elfos, Fëanor de los Noldor, estirpe protagonista de la obra. Las distintas historias confluyen habitualmente en la relación con los Silmarilli y la lucha contra Morgoth, el Señor Oscuro, que se apoderó de ellos y los engarzó en su corona, guardada en su fortaleza impenetrable. Las múltiples afrentas de los Pueblos Libres (Elfos, Hombres, Enanos,…) contra Morgoth y sus ejércitos de Orcos, el odio y la envidia, la traición, la rebelión, la caída de los valientes, la desesperación, … se entretejen en una trama que se remonta a la Creación del Mundo (el mundo fantástico, se entiende) y se prolonga hasta los días de los protagonistas de El Señor de los Anillos. Destacan entre las distintas historias contadas las de Beren y Lúthien, y las de Los Hijos de Húrin, que siempre habían sido dos de las principales obras independientes el Profesor. En algunos de los hechos, destacan personajes como Galadriel y Elrond, que posteriormente aparece en El Señor de los Anillos, o Eärendil, sobre el que Bilbo está cantando en Rivendel a la llegada de Frodo. El Silmarillion es pues el libro básico para comprender primeramente toda la obra de Tolkien, esas raíces sobre las que se alza El Señor de los Anillos, ese trasfondo que trasluce tras las conversaciones de los personajes más sabios.