Las cartas de Papá Noel

por Miguel Navarro (Helm Manomartillo)

Todos los niños del mundo anglosajón escriben cartas a Papá Noel. Lo que no es tan normal es que reciban contestación.

Y eso exactamente fue lo que les pasó a los hijos de Tolkien entre 1920 y 1939. Todos los años recibían una carta del mismísimo Papá Noel. A veces, las traía el cartero; otras veces, aparecían en la repisa de la chimenea, cubiertas de nieve. En estas cartas Papá Noel les contaba a los niños Tolkien sus aventuras y los problemas que le causaba su ayudante, el patoso Oso Polar, y les deseaba feliz Navidad.

Evidentemente, estas cartas eran, en realidad, escritas por el propio Tolkien, cuidando hasta el último de los detalles. Diseñaba con gran cariño y esmero los sobres, en los que incluía dibujos de los hechos que contaba Papá Noel; escribía las cartas con una escritura grande y vacilante, como si quien las escribía estuviera temblando a causa del frío; los sobres solían llevar sellos del “Correo del Polo Norte”, también dibujados por Tolkien; le pedía al cartero que las trajera, o salía al jardín a por nieve para cubrirlas... Pero, más allá del componente sentimental de estas cartas, y de su cuidado diseño, su contenido constituye una verdadera delicia para cualquier niño. Las historias son sencillas, divertidas y entrañables; y los dibujos no les van a la zaga. En suma, las “Cartas de Papá Noel” son un libro muy recomendable como regalo para cualquier niño.

Existen varias ediciones de este libro. Quizá la mejor sea una, en formato apaisado, que incluye facsímiles de las cartas y los sobres originales, permitiendo apreciar hasta qué punto cuidaba Tolkien los detalles. Otra de las ediciones más famosas es la edición “en miniatura”, formada por tres mini-libros que incluyen las mejores cartas. También existe una edición en tamaño grande, más apta quizá para los niños (por ser más resistente, y también más fácil de leer). El precio de las dos primeras ediciones ronda los 9 Euros (1.500 pesetas).