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Juegos tolkiendili que no existen y deberían – Parte 1/4

Vivimos un gran momento para el juego de mesa tolkiendil. Desde que Middle-earth Enterprises nombró a Asmodee gestora exclusiva de la categoría a finales de 2025, el dique ha reventado: el 14 de julio arranca en Gamefound la campaña de El Señor de los Anillos: Ascension, el 14 de agosto llega Magic: The Gathering – El Hobbit, y para septiembre se anuncia el mecenazgo de The King’s Gambit, la resurrección en clave Tierra Media de aquel grial descatalogado que fue Star Wars: The Queen’s Gambit. Retematizaciones, además, no faltan: El Duelo por la Tierra Media es 7 Wonders Duel con hobbits, y El Destino de la Comunidad es la fórmula Pandemic con Nazgûl entre otros.

Así que en la STE nos hemos hecho la pregunta inevitable: si esto va de vestir grandes juegos con las ropas de la Tierra Media… ¿cuáles nos gustaría ver a nosotros?

Avisamos desde ya: esto es un ejercicio de imaginación y nada más. Licenciar la Tierra Media no es soplar y hacer botellas, y diseñar un buen juego de mesa, tampoco. Ninguno de los juegos que siguen existe (por lo menos no de manera oficial) ni está anunciado; precisamente por eso los traemos aquí. Si por azares del destino algún editor nos lee, que sepa que aquí tiene ideas. Y si no, soñar sigue siendo gratis.

Hemos ordenado la lista en cuatro estanterías: las adaptaciones que se diseñan solas, las que mejorarían al juego original, las ideas rápidas para robar, y las de sacar en las quedadas. A cada lista le dedicaremos un articulo especifico de manera que podremos centrar cada una en un aspecto.

Primera estantería: se diseñan solos


¿Y si Clank! Catacombs fuera Moria?

Clank! Catacombs es un juego de construcción de mazos donde exploras una mazmorra de losetas ocultas robando tesoros, con una regla deliciosa: cada ruido que haces acerca al monstruo a despertar. ¿Os suena? Una piedra que cae por un pozo. Tambores en las profundidades. Cada «clank» es un redoble de tambor, y lo que despierta al final del track de ruido no es un enemigo cualquiera: es el Daño de Durin. Explorar Khazad-dûm sala a sala, saquear las riquezas de los enanos y salir antes de que el ruido acumulado traiga a algo más viejo que los orcos. El juego ya está escrito en La Comunidad del Anillo; solo falta imprimirlo.

¿Respetuoso con el canon? Hasta el último tambor. Que Pippin no juegue.


¿Y si Spirit Island fuera Fangorn?

Spirit Island es el cooperativo donde los jugadores encarnan espíritus de una isla que expulsan, con furia creciente, a los colonizadores que la talan y la explotan. Ahora cambiad «espíritus» por Ents y Huorns y «colonizadores» por las cuadrillas de Isengard, y ya está: no hay que tocar ni una mecánica. La rabia lenta que crece hasta la Última Marcha, el bosque que literalmente se mueve contra el invasor… es la adaptación más limpia de toda esta lista, y probablemente por eso duele más que no exista.

¿Respetuoso con el canon? Es que ES el canon. Bárbol aprobaría, aunque tardaría tres días en decirlo.


¿Y si La Furia de Drácula fuera La Caza de Gollum?

En La Furia de Drácula, un jugador mueve en secreto al conde por Europa dejando un rastro que los cazadores intentan reconstruir. Sustituid al conde por Gollum y a los cazadores por Aragorn y Gandalf, y tenéis los años de búsqueda que Tolkien relata en el Apéndice B y en los Cuentos Inconclusos: un fugitivo escurridizo, nocturno, que deja tras de sí estanques vaciados de peces y aldeas con rumores. Y ojo al calendario: con la película The Hunt for Gollum llegando a los cines en 2027, la ventana comercial para este juego se abre sola. Es la tormenta perfecta: sistema consagrado, hueco sin cubrir y actualidad servida en bandeja.

¿Respetuoso con el canon? Con material canónico de sobra para las cartas de evento. Tesoro incluido.


¿Y si Sherlock Holmes Detective Asesor fuera los diecisiete años de Gandalf?

Sherlock Holmes Detective Asesor es el decano de los juegos de investigación: sin tablero apenas, con periódicos, un callejero y pistas que seguir leyendo y deduciendo. Trasladadlo a los diecisiete años que separan la fiesta de Bilbo de la partida de Frodo: los archivos de Minas Tirith en lugar del Londres victoriano, el pergamino de Isildur como documento clave, interrogatorios a un tal Sméagol. Es el hueco narrativo canónico menos explotado de toda la Guerra del Anillo. Y aquí van los datos que nos hace soñar: Space Cowboys, editora del Detective Asesor, es precisamente una de las casas detrás de The King’s Gambit. Además, con Sherlock Holmes: Detective Asesor – Oficina de Investigación ya se ha explorado la incorporación de otras ambientaciones a la formula, siendo este el que añade una capa de mitología lovecraftiana. La licencia y el sistema ya duermen bajo el mismo techo, la formula ya funciona en otros ámbitos.

Aquí al redactor  le toca confesar que este aún no ha caído en ludoteca, sin embargo, lo ha jugado lo suficiente para saber que una edición así pagaríamos sin pestañear.

¿Respetuoso con el canon? Tolkien dejó el expediente abierto a propósito. Solo hay que archivarlo bien.