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El Círculo de Tolkien I: Los orígenes familiares

Por Ana María Mariño «Veryore». Artículo publicado originalmente en la revista ESTEL 89.

 

Comenzamos una nueva sección de artículos en la que iremos desvelando un poco más de detalles relativos a las personas importantes en la vida de Tolkien. Al fin y al cabo, nuestros seres queridos forman parte de nosotros, en mayor o menor medida, y, en este caso, algunos tienen una cierta influencia en la conformación de ciertos personajes de la Tierra Media y otros relatos.

Al principio empezaremos por los más próximos a nuestro admirado escritor, su familia y los más íntimos, quizá los más conocidos por todos. Pero, paulatinamente iremos ampliando el círculo y tomaremos contacto con figuras de su época con una mención menor en las biografías de J.R.R. Tolkien. Os invitamos a acompañarnos en este viaje de descubrimiento y esperamos que disfrutéis de la compañía.

 

LOS TOLKIEN

El apellido Tolkien, como el mismo autor reconocía (Cartas 29, 30, 165, 272, 294 y 324), es de origen alemán: Tolkien, forma anglificada de To(l)kiehn — tollkühn (temerario), y proviene de Sajonia. Según Grace Tolkien le contaba de niño, el apellido original de sus ancestros era Von Hoherzollen, que lucharon con el archiduque Fernando de Austria durante el sitio de Viena en 1529. Uno de ellos condujo una invasión contra los turcos y se apoderó de su estandarte, ganando así el sobrenombre. Más tarde, por sus relaciones con nobles franceses, pasaron a ese país como du Téméraire hasta que, huyendo de la guillotina durante la Revolución francesa, pasaron a Inglaterra.

El apellido «Rashbold» que aparece en «Los papeles del Notion Club» es un juego de palabras que alude a la etimología de su apellido. En el siglo XVIII, sus antepasados se mudaron a Inglaterra, pronto olvidaron sus raíces germánicas y existen pocos datos sobre ellos. Según J.R.R. ninguno de sus parientes tenía interés ni conocimientos de alemán (carta 294) y, por tanto, no consideraba que su interés por esa cultura y lengua proviniese de esa rama. Bien por el contrario, atribuía ese interés a las lecciones de su madre en su infancia.

Piano construido por John Benjamin Tolkien. Fotografía de John Ashby.

Su abuelo fue John Benjamin Tolkien (h. 1807 – 1896), profesor, afinador de piano y vendedor de instrumentos musicales hasta que se fue a la quiebra. Tuvo al menos diez hijos y el primogénito de su segundo matrimonio, con Mary Jane Stow, fue el padre del escritor: Arthur Reuel (1857 —1896). En la Carta 309, el escritor refiere que le llamaron John porque era costumbre familiar llamar John al hijo mayor del hijo mayor. Su padre era Arthur, pero su medio hermano mayor, John, había dejado 3 hijas al morir.

         Arthur Tolkien

Arthur no continuó con el negocio familiar y decidió buscar fortuna en la banca, en el Lloyds Bank, pero no progresaba suficientemente rápido. Buscando nuevas posibilidades se empleó en el Bank of Afrika y se mudó a El Cabo. Su iniciativa dio buen resultado, ya que tras un año de viajar por las principales ciudades sudafricanas, fue nombrado gerente de la sucursal de Bloemfontein, en el  estado Libre de Orange (Sudáfrica), lo que le permitía poder casarse, tras un noviazgo de más de tres años, con su novia, Mabel Suffield, el 16 de abril de 1891 en la Catedral de Ciudad del Cabo. Fueron padres de dos hijos: John Ronald Reuel y Hilary Arthur Reuel, y la familia adoptó un cómodo estilo de vida en la puerta contigua al banco, en una casa con un gran jardín donde Arthur plantó cipreses, pinos y cedros. El amor por los árboles quizá proceda de la rama paterna.

A Mabel no le agradaba demasiado ni el entorno desolado ni el clima de su nueva residencia aunque a Arthur sí. Además él debía esforzarse en su trabajo y tomar clases de holandés, por lo que ella pasaba mucho tiempo sola. Juntos solían pasear, jugar al golf, al tenis y leerse libros en voz alta el uno al otro.

Aunque la llegada de sus dos hijos y la compañía de su hermana y su cuñado, May y Walter Incledon, aliviaron en parte su malestar, nunca terminó de agradarle su vida en Sudáfrica. Conjuntamente, el ambiente tan caluroso perjudicaba la salud de su primogénito. Por todo ello, Mabel regresó a Inglaterra con sus hijos en 1895. Arthur se quedó en Sudáfrica, pensando en reunirse más tarde con su familia. Sin embargo, esto nunca llegó a suceder pues murió a causa de una grave hemorragia producto de unas fiebres reumáticas, el 15 de febrero de 1896. Está enterrado en el President Brand Cemetery, en la esquina entre las avenidas Church y Rhodes, en Bloemfontein.

 

La familia Tolkien en 1892. Mabel sentada en el centro, Arthur a la izquierda, Ronald en brazos de la niñera a la derecha. En el centro de pie los dos criados.

 

     Hilary Tolkien

Hilary Arthur Reuel Tolkien (1894 — 1976) es el hermano menor del escritor. Al contrario que éste, Hilary abandonó pronto los estudios y dejó el internado en el que vivían los dos en 1911 para trabajar en una granja en Sussex. Se alistó como corneta en la Primera Guerra Mundial, antes que su hermano mayor, que quería esperar a graduarse. Después de la guerra adquirió un pequeño huerto en Evesham, la ciudad ancestral de su familia materna, y pasó allí el resto de su vida, cultivando  fruta. Angela Gardner y Neil Holford han publicado sus memorias y, en enero de 2009, la misma Angela Gardner ha editado un pequeño libro de cuentos fantásticos escritos por Hilary, ilustrado por Jef Murray y titulado Black & White Ogre Country: The Lost Tales of Hilary Tolkien.

 

 

LOS SUFFIELD

La familia Suffield, grabadores y plateros, era originaria de Evesham (Worcestershire), pero hacía tiempo que se había desplazado hacia Birmingham y sus suburbios. Allí mantuvo desde 1812 un negocio en el edificio llamado Old Lamb House. En 1812, William Suffield (tatarabuelo de Tolkien) abrió allí una librería y papelería, mientras que su bisabuelo, John Suffield, continuó desde 1826 con una mercería y tienda de telas, el negocio que siguieron los abuelos maternos: John Suffield Jr. y Emily Jane Sparrow, que vivieron en Stirling Road, hasta que en 1886 se demolió el inmueble. El negocio familiar fue trasladado, pero en menos de tres años el negocio tuvo que cerrar. A partir de entonces, el orgulloso John, se ganaba la vida como viajante de comercio de una marca de desinfectantes. Era un hombre de larga barba, que aparentaba ser más viejo de lo que era, y de buen humor.

Tolkien declaró en varias ocasiones (cartas 44, 165) que se sentía más Suffield que Tolkien: «aunque un Tolkien por apellido, soy un Suffield por gustos, atributos y crianza, y cualquier rincón de ese país [Worcestershire] (sea bello o yermo) es para mí un indefinido camino “a casa” como no lo es ningún otro sitio del mundo». También, según refiere Carpenter en su Biografía, físicamente se asemejaba más a su familia materna, mientras que Hilary se parecía más a su padre.

Tumba de Mabel Tolkien en el cementerio de la iglesia de St. Peter, Bromsgrove. Fotografia de: GentryGraves

Sin lugar a dudas, la persona más importante en la vida de Tolkien fue su madre Mabel Tolkien (h. 1870 –1904), de soltera Mabel Suffield. La muerte de su esposo en Sudáfrica la dejó a ella, y a sus dos hijos pequeños, sin apenas ingresos. En un primer momento, vivieron con sus parientes en Birmingham para después mudarse a Sarehole y, más tarde a Kings Norton, en Worcestershire. Fue la tutora de sus dos hijos en sus primeras enseñanzas, lo que influyó de forma decisiva en su futuro, pues sabía latín, francés, alemán, pintar y tocar el piano. También les enseñó botánica, despertándoles el placer de observar y sentir las plantas y su ornamentada caligrafía influyó en la escritura de J.R.R. Conocemos mucho de la infacia del escritor a través de las cartas que escribía a su suegra.

Tras la muerte de Arthur, Mabel buscó consuelo en la religión. Un hito fundamental en su vida, y en la de sus vástagos, fue su conversión al catolicismo romano en 1900, a pesar de las vehementes protestas de su familia baptista, cuya principal y dramática consecuencia fue que dejó de asistirla económicamente. Por ello, fue providencial la aparición del párroco del oratorio de Birmingham, el padre Francis Morgan, que se convirtió en indispensable para ellos y del que hablaremos en otra ocasión. Falleció en 1904 por complicaciones agudas de la diabetes que padecía. Durante el resto de su vida, Tolkien pensó que ella se había convertido en una mártir por su fe, lo que le causó un profundo efecto en sus creencias, hasta el punto de llegar a obligar a convertirse a su esposa. Fue sepultada en el cementerio católico de Bromsgrove y la tutela de los niños confiada al padre Francis Morgan.

 

BIBLIOGRAFIA

  • Carpenter, Humphrey (1990): J.R.R. Tolkien, una biografía, Barcelona: Minotauro.
  • ———, (2000): The letters of J.R.R. Tolkien, New York: Houghton Mifflin Harcourt Publishing Company.
  • Gardner, Angela y Holford, Neil (2010): Wheelbarrows at Dawn: Memories of Hilary Tolkien, Moreton-in-Marsh: ADC Publications.
  • Tolkien, J.R.R. (marzo de 2000): «Los papeles del Notion Club, introducción», en La caída de Númenor, ed. Christopher Tolkien, trad. Estela Gutiérrez Torres. Barcelona: Minotauro.
  • Tolkien, John y Priscila (1992): The Tolkien family album, Boston: Houghton Mifflin Company.